Según Wikipedia, “una aplicación web o web app es un programa de computador cliente-servidor en el cual, el cliente (incluyendo la interface de usuario y la lógica del lado del cliente) se ejecuta en un navegador web”.
De la definición anterior, resaltemos que el cliente de una aplicación web se ejecuta en el navegador web. En efecto, las aplicaciones web no dependen del Sistema Operativo (SO) del equipo, sino del navegador web en el que se ejecutan y visualizan. Es el navegador web el que está instalado directamente en el equipo, mas no la aplicación web como tal. El navegador web se convierte en un instrumento para visualizar la aplicación web, una acción que se denomina renderización. A diferencia de las aplicaciones de escritorio que usan directamente los recursos del SO en la que están instaladas, las aplicaciones web consumen los recursos directamente del navegador web donde se visualizan.
Esto presenta una ventaja competitiva de las aplicaciones web frente a las aplicaciones de escritorio, y es, la instalación. Es más costoso instalar una aplicación de escritorio que una aplicación web. Por ejemplo, si tenemos 10 computadores en los cuales deseamos que los usuarios utilicen la aplicación Microsoft Word (versión de escritorio), debemos instalar dicho programa en los 10 computadores, ya que la aplicación depende directamente de los recursos del sistema operativo del equipo para funcionar. En cambio, con la versión web de la aplicación Microsoft Word, basta con que el equipo tenga instalado un navegador web (Chrome, Safari, etc) para que el usuario pueda acceder directamente al programa y así evitarnos las 10 instalaciones del programa. Es más, el uso de la aplicación no solo estará limitado a los 10 computadores, sino que cualquier usuario con un computador y navegador web, podrá acceder a la aplicación web MS Word.